Mostrando entradas con la etiqueta Arte Mesopotámico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arte Mesopotámico. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de diciembre de 2014

Lamasus, 721-705 a.C.

Musée du Louvre, París. 2014. 
Cuando Sargón II decidió el emplazamiento de una nueva capital, a unos quince kilómetros de Nínive, no ideó solo un palacio sino una ciudad de proporciones gigantescas. Erigida en la actual Jursabad, la ciudad fue creada de la nada, una ciudad nueva que necesitó un número incalculable de mano de obra. Símbolos de esta desmesura es este lamasus, criatura alada con cuerpo de toro, una especie de monstruo benévolo encargado de ahuyentar las fuerzas hostiles. El suave rostro humano, que obedece a proporciones matemáticas sabiamente calculadas, comunica quietud, serenidad y armonía. 






Códice de las leyes de Hammurabi, 1728 a.C.

Musée du Louvre, París. 2014.

Hammurabi, sexto soberano de la dinastía amorita que se instaló en Babilonia a principios del siglo XIX antes de nuestra era, transformó este banal asentamiento en una brillantes capital cuyo poder se extendió por toda Mesopotamia. Pero el nombre de este rey ha pasado a la posteridad sobre todo gracias a su famoso Códice de Leyes grabado en varias estelas, del que el Louvre posee el único ejemplar completo. Tallado en un bello basalto negro de 2,25 metros, la obra se compone de dos escenas: en la parte superior, destaca el bajorrelieve del encuentro entre el rey y su dios y, por debajo del trono de la divinidad (el dios solar Shamash, patrón de la Justicia, se reconoce por las llamas que sales de sus hombros), aparece un largo texto grabado en una letra extremadamente elegante. Como códice de leyes, esta obra sería, además de muy copiada, un clásico de la literatura babilónica. Fue traída a Susa como botín por un rey elamita del siglo XII. Las excavaciones que dieron lugar a su descubrimiento se realizaron entre los años 1901-1902 y estuvieron a cargo de J. de Morgan.